William Sandoval es un joven venezolano abaleado para quitarle su moto, nueve disparos (1 en el rostro, 5 en el estomago, otro en un brazo y dos en la espalda).
William relata como quedó tirado en el suelo y nadie le prestó ayuda por aproximadamente hora y media, pasó una patrulla, lo miraron y siguieron de largo, hasta que un señor enviado por Dios sería se atrevió montarlo en su carro y llevarlo a un hospital.
En ese hospital que no identificaron lo dejaron tirado en una camilla, el sentía que cada vez que respiraba botaba sangre, sólo pensaba en su familia, en su hija, los médicos le dijeron que no podían operarlo porque ya había perdido mucha sangre y estaba muy débil, el cerró los ojos casi resignado y perdió el conocimiento...
Cuando abre los ojos nuevamente se encuentra en otro lugar, con una sabana por la cintura y una etiqueta en el pie que decía "Caracas-Petare" y con un pote de pintura Montana donde destilaba la sangre que botaba, "lo habían mandado a la morgue", allí uno de los empleados se dió cuenta que aún estaba vivo y reclamo al personal médico que lo atendieran.
William estuvo un mes en estado de coma pero los médicos querían desconectarlo porque según ellos no se recuperaría, los familiares lo "ruletearon" por toda Caracas, 3 hospitales y ninguno lo aceptó hasta que por fin lo dejaron ingresar en un hospital (cuyo nombre no se indica).
Gracias a Dios hoy ese muchacho está bien dentro de lo que cabe y no guarda rencor.
Esa es la Venezuela MEDIOCRE de hoy, año 2010...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario